El nacimiento de una promesa
2gether nació en Madrid en 2016 como una de las fintech españolas más prometedoras del mundo cripto. Su propuesta era moderna y atractiva: comprar y vender criptomonedas al precio real de mercado, sin comisiones, con su propio token —el 2GT— y tecnología propia.
El crecimiento
Y funcionó. En pocos años reunió decenas de miles de usuarios y llegó a mover cientos de millones de euros en transacciones. Era una de esas historias de startup española con ambición internacional en las que apetecía creer.
El primer golpe
En julio de 2020 llegó el primer revés: un ciberataque sustrajo criptomonedas de miles de clientes. Un mazazo, pero el tipo de incidente del que una empresa tecnológica en crecimiento parecía poder recuperarse.
La ronda de financiación
Como toda startup, necesitaba capital para seguir adelante. Entre finales de 2020 y principios de 2021 abrió una ronda de financiación a través de la plataforma Fellow Funders, en la que entraron más de 900 pequeños inversores que confiaron en el proyecto. Eran los años del entusiasmo cripto, y la compañía incluso anunció planes para integrarse con otras empresas y construir una fintech aún mayor.
El segundo golpe
En diciembre de 2021, un segundo incidente volvió a llevarse activos por más de un millón de euros. Sumado a la caída general del mercado —el llamado «invierno cripto» de 2022—, parecía explicación más que suficiente para lo que vendría después.
El final
Y lo que vino después fue el cierre. En el verano de 2022, sin liquidez y con su reputación dañada, la empresa solicitó el concurso de acreedores. Una pena, pensamos muchos: un proyecto ilusionante al que dos hackeos y un mal momento del mercado se habían llevado por delante.
Eso es lo que sabíamos. O lo que creíamos saber.